Evaluación. Definición
Se denomina evaluación al proceso dinámico a través del cual, e indistintamente,
una empresa, organización o institución
académica puede conocer sus propios rendimientos, especialmente sus logros y
flaquezas y así reorientar propuestas o bien focalizarse en aquellos resultados
positivos para hacerlos aún más rendidores.
Evaluación Estratégica
El proceso de evaluación comprende como primer
paso, el examen de las bases subyacentes en la estrategia de una empresa, la
comparación de los resultados reales con las metas esperadas y la toma de
acciones correctivas para hacer que los resultados concuerden con los planes.
Las acciones correctivas pueden incluir replanteamientos de las estrategias,
objetivos, metas y políticas o de la misión de la organización.
La
evaluación del proceso de gerencia estratégica es decisiva en la fortaleza de
una organización. Lo importante es prevenir a la gerencia con respecto a los
problemas antes de que la situación llegue a ser inmanejable.
La
segunda actividad de evaluación de estrategias consiste en medir el desempeño
organizativo. Esta actividad incluye la evaluación de los esfuerzos de
ejecución de estrategias, la investigación de la desviación de los planes, la
evaluación de los desempeños individuales y el análisis de los progresos
alcanzados para lograr las metas y objetivos propuestos. Podría significar cambios
de importancia en la producción y el personal.
Proceso
de Evaluación Estratégica
El
proceso de Planeación Estratégica se implanta al menos en nueve pasos, los
cuales describen la planificación, implantación y evaluación del proceso
Sin
embargo, cada empresa y cada administrador, ejecutivo, dirigente, presidente o
líder, deberá diseñar los mecanismos, instrumentos y la metodología que
considere más conveniente para el caso particular que le toqué manejar, es por
ello que los ocho pasos varían en función de la situación que se encuentre cada
empresa.
Proceso
de Ejecución
PASO
1 : Identificación de la misión de la
organización, objetivos y estrategias
Cualquier
empresa u organización (del sector público, privado, con o sin fines de lucro),
necesita una misión (la razón de ser de una organización en un contexto dado).
El concepto de misión no es una moda, ni reemplaza al concepto tradicional de
"propósitos" u "objetivos"; ya que en realidad constituye
un concepto estratégico para definir la filosofía de la empresa y por lo tanto
su estrategia corporativa.
Una
pregunta correcta que define la misión de una empresa es la siguiente: ¿Cuál es
la razón de ser del negocio? La respuesta pertinente obliga a los ejecutivos y
administradores a definir con precisión el ámbito de sus productos (o
servicios), como beneficios esperados por sus actuales y potenciales clientes.
Los componentes de la definición de una misión son el mercado de consumidores,
el producto, la tecnología, la preocupación por sobrevivir, la filosofía de la
empresa y su preocupación por la imagen pública.
PASO
2 : El Análisis del entorno
El
papel que juegan las variables del entorno es vital en la planeación y la
definición de la estrategia de una empresa, pues los elementos del entorno
definen las opciones disponibles para la administración de la corporación. Una
compañía exitosa es aquélla que posea una estrategia que le permita un ajuste
rápido y oportuno a los cambios del ambiente. Un análisis ambiental permite a
los administradores definir las oportunidades y las amenazas y, por otra parte,
precisar las fortalezas y debilidades. Respecto del comportamiento de las
variables del entorno (política, social, económica, legislativa, tecnológica,
cultural, etc.), es necesario que los administradores conozcan las tendencias
que tarde o temprano puedan influir, si no determinar, la existencia de la
firma.
PASO
3 : Identificación de oportunidades y amenazas.
Luego
de analizar el entorno pertinente a la organización, es preciso ahora evaluar
aquéllas zonas del ambiente que pueden llegar a representar "ventanas de
oportunidad", es decir, espacios dentro de los cuales la empresa puede
asignar recursos de forma rentable. Sin embargo, al mismo tiempo es preciso que
los administradores tengan la mentalidad abierta para identificar las amenazas,
pues tanto unas como otras deben verse oportunamente, a fin de que la empresa
esté en condiciones de tomar decisiones de modo oportuno. El análisis de las
oportunidades y amenazas sugiere un enfoque amplio de la administración, porque
lo que para una organización representa una oportunidad para otra es una
amenaza y viceversa.
PASO
4 Análisis de recursos de la
organización.
Se
entiende por recursos todos los potenciales que la empresa posee, refiriéndose
éstos tanto a los materiales (económicos, financieros y tecnológicos), como a
los humanos (habilidades, destrezas, liderazgo, capacitación y cultura, entre
otros). En este sentido, habrá que ver si la organización cuenta con los
recursos necesarios para enfrentar las oportunidades y amenazas, y en todo caso
aprovecharlas o, en su defecto, evitarlas o superarlas.
PASO
5 : Identificación de fortalezas y debilidades.
Una
fortaleza es cualquier actividad que la empresa realiza bien, es decir, eficaz
y eficientemente. Por otro lado, fortaleza también es cualquier recurso del que
se dispone de modo preferente a los competidores. En contraparte, las
debilidades son actividades en las que la empresa no es ni eficaz ni eficiente,
o bien recursos que necesita, pero que no posee. Ahora, si la empresa cuenta
con habilidades y recursos excepcionales, mejores que los de sus competidores más
cercanos, entonces la empresa realmente cuenta con una ventaja competitiva
diferencial, ventaja que debe aprovecharse antes que sus competidores, porque
de lo contrario las oportunidades se extinguirían rápidamente.
PASO
6 : Revalorización de la misión y
objetivos de la organización.
La
fusión de los pasos 3 y 5 tiene efecto en la evaluación de las oportunidades de
la empresa. El análisis cruzado de las fortalezas y debilidades en relación a
las oportunidades y amenazas se ha denominado en la literatura administrativa
como "Análisis FODA", el mismo puede ser interpretado en un cuadrante
dividido en cuatro secciones
En
un cuadrante OF, la empresa posee fortalezas y puede aprovechar las
oportunidades que se le presenten; en un cuadrante OD la empresa, puesto que
tiene debilidades, se encuentra incapacitada para aprovechar las oportunidades;
por su parte, en el cuadrante AF la empresa tiene fortalezas y puede enfrentar
con éxito las amenazas que se le presenten; por último, en el cuadrante AD la
organización se encuentra en posición crítica, pues se le presentan amenazas y
ella se encuentra en posición de debilidad.
Un análisis de este tipo brinda a los administradores una posibilidad real de evaluar lo que efectivamente puede hacerse.
Un análisis de este tipo brinda a los administradores una posibilidad real de evaluar lo que efectivamente puede hacerse.
PASO
7 : Formulación de estrategias.
Entre
las variadas opciones estratégicas que una compañía puede tener, seguramente
algunas serán más pertinentes que otras; la pertinencia puede venir por el lado
de los costos, de la rentabilidad, de la eficiencia o de la competitividad.
Algunas opciones serán más compatibles con la misión de la organización que
otras. En todo caso, lo esencial es que la empresa pueda capitalizar sus
fortalezas y sus oportunidades de una mejor manera que sus más cercanos
competidores, pues de esta manera logrará obtener una ventaja competitiva. De
este modo, el referente más crítico para elegir la mejor estrategia es
precisamente la competitividad.
PASO
8 : Implantación de la estrategia.
Ejecutar
lo planeado es el paso determinante de la labor ejecutiva, pues una estrategia
es tan buena como su puesta en práctica. Por mucho que la estrategia haya sido
muy bien pensada, si la ejecución no se encuentra acompañada del talento
directivo y de liderazgo, la estrategia no funcionará. Por esta razón, los
administradores deberán ser muy cuidadosos en definir no sólo la estrategia
primaria, esto es, la estrategia básica o principal de la empresa, sino que
deberán también precisar la estrategia (o forma) de implantación, llamada
también secundaria, porque ésta es tan importante como la otra.
PASO
9: Evaluación de resultados.
Todo
proceso de planeación es incompleto si carece de elementos de evaluación. El
control nace con la planeación, pues son procesos gemelos en el sentido de que
van parejos (a la par) durante el camino de la gestión. No se concibe el uno
sin el otro. Medir, comparar y evaluar los resultados obtenidos implica
necesariamente la existencia de parámetros de referencia contra los cuales
tasar, apreciar y juzgar lo obtenido.
Los
pasos descritos hasta aquí expresan los momentos decisivos que los
administradores de una empresa deben tomar en cuenta cuando se enfrentan a la
necesidad de pensar estratégicamente.
Fundamentos
de la Estrategia
Dentro del proceso de evaluación de
estrategias es adecuado comenzar con una revisión de los fundamentos de la
estrategia actual de una organización, pues los factores internos y externos
sufren cambios. Para tal fin, se puede desarrollar una matriz revisada de
factor externo EFE, y compararla con una ya existente.
En
caso de que las dos sean similares, se puede llegar a la conclusión de que no
se necesitan medidas correctivas. Se trata de una conclusión inicial, pues
también hay que analizar la posición estratégica interna de la firma y su
avance hacia el logro de las metas y objetivos proyectados, antes de llegar a
una decisión definitiva con respecto a la necesidad de medidas correctivas.
Por
ello, se recomienda diseñar un sistema de seguimiento y monitoria con base en
los índices de gestión cuyo fin es medir periódicamente la ejecución del plan y
anticipar los ajustes que este requiera con el fin de adaptarse en forma
oportuna a los cambios y retos que le genera su entorno. Debe realizarse
monitoria estratégica a nivel corporativo, funcional y operativo.
La
monitoria debe hacerse en forma constante para facilitar el ajuste periódico
del plan y reformular las estrategias que requieran cambios exigidos por su
nuevo entorno. Debe realizarse con base en los índices de desempeño esperados o
estándar con el índice global de éxito, definido en los planes de acción. Una
de las herramientas más utilizadas para lograr una efectiva monitorización y
evaluación de estrategias es el CMI.
El Cuadro de Mando
Integral (CMI), es una herramienta
de gestión empresarial que traduce la estrategia de la empresa en un conjunto
coherente de indicadores relevantes para la consecución de los objetivos
estratégicos de la empresa desde sus cuatro perspectivas vitales:
· Finanzas,
· Clientes,
· Procesos internos y
· Formación y crecimiento.
Es una
herramienta de gestión que pretende unir el control operativo a corto plazo y
la estrategia a largo plazo de la empresa y que permite "monitorizar"
mediante indicadores, el cumplimiento de la estrategia desarrollada por la
dirección, a la vez que permite tomar decisiones rápidas y acertadas para
alcanzar los objetivos.
De
esta forma, la empresa se centra en unos pocos indicadores fundamentales,
financieros y no financieros, relacionados con los objetivos más significativos
de la empresa. Por tanto, el CMI complementa los indicadores financieros de la
actuación pasada con medidas de los inductores de actuación futura. Asimismo,
los objetivos e indicadores del CMI se derivan de la visión y estrategia de la
organización.
Su importancia radica en traducir la estrategia y
la misión de una organización en un conjunto de medidas de la actuación que
proporcionan la estructura necesaria para un sistema de gestión y medición
estratégica, permitiendo que las empresas puedan seguir la pista de los resultados
financieros, al tiempo que permiten observar los progresos en la formación de
aptitudes y la adquisición de los bienes tangibles necesarios para su
crecimiento futuro, concentrándose únicamente en 4 aspectos fundamentales:
Aspecto Financiero
· Rentabilidad de la empresa
Los Clientes
· Satisfacción de los clientes
· Aumento de la cartera de clientes
Procesos Internos
· Reducción de costes
· Aumento de productividad
· Calidad del servicio
· Eficiencia en la prestación del servicio
Formación y crecimiento Organizacional
· Desarrollo de competencias
· Motivación/implicación de trabajadores
· Calidad del puesto de trabajo
El
poder del Cuadro de Mando aparece cuando se transforma de un sistema de
indicadores en un sistema de gestión estratégica:
· Es posible unir en un solo informe de gestión
muchos elementos aparentemente diferentes que componen una organización: cómo
orientarse al cliente, cómo reducir el tiempo de respuesta, cómo mejorar la
calidad, enfatizar el trabajo en equipo, reducir el tiempo de lanzamiento de
nuevos productos y manejar el largo plazo.
· El sistema es una protección contra la sub-optimización,
al forzar a los directivos a considerar todas las medidas operativas
importantes como un conjunto, permite saber si puede alcanzarse una mejora en
un área, arriesgando otra. Las medidas de satisfacción al cliente, de desempeño
comercial, de innovación y de mejora derivan de la visión particular del mundo
de la organización y su perspectiva de los factores de éxito clave.
Formas
de la estrategia
El
único propósito de la planificación estratégica es permitir que la empresa obtenga,
tan eficientemente como sea posible, una ventaja sostenible sobre sus
competidores
Herramienta
Una herramienta es un objeto elaborado a fin de facilitar la realización de una tarea o actividad, porque provee información valiosa mostrando los puntos sobre los cuales hay que reforzar conocimientos.
Permite
medir mejoras o no mejoras luego de aplicadas las herramientas. La organización
tiene que poder probar que las decisiones referente a las estrategias han sido
las adecuadas. Las evaluaciones proveen la documentación que apoya a la
institución y para los procesos de planificación de la organización.
Estas
Evaluaciones pueden realizarse:
A) De manera definitiva
1. Al
finalizar el período anual
2. Al
finalizar el período de prueba
3. En
la evaluación extraordinaria
B)
De forma parcial
1.
Finalizado cada uno de los períodos semestrales.
2.
Por cambio de evaluador o de empleo.
3.
Por separación temporal del empleo
4.
Por cambio de planes y proyectos
5.
Por el tiempo faltante para finalizar el período de evaluación.
• Retroalimentación
de 360 grados
•
Escala de calificación
•
Escalas graficas
•
Incidentes críticos
•
Ensayo
•
Estándares laborales
•
Clasificación
•
Distribución obligatoria
•
Basado en resultados
Métodos de evaluación
En este método, todas las personas que se relacionan con las estrategias de una forma u otra (supervisores, colegas, y en ocasiones personas externas) le asignan una calificación.
•
Proporciona una medida más objetiva del desempeño de las estrategias
• Califica la estrategia de acuerdo con factores previamente definidos.
• Estas escalas son definidas básicamente con adjetivos como sobresaliente, cumple con las expectativas, etc.
• Califica la estrategia de acuerdo con factores previamente definidos.
• Estas escalas son definidas básicamente con adjetivos como sobresaliente, cumple con las expectativas, etc.
•
Son rápidas y facilitan la comparación.
•
Mantiene un registro por escrito de actividades realizadas
•
El registro es tanto de aspectos positivos como negativos.
• Debe hacerse constantemente y no al final de un período, para evitar sesgar la evaluación por incidentes recientes.
• Debe hacerse constantemente y no al final de un período, para evitar sesgar la evaluación por incidentes recientes.
Problemas
que podemos confrontar cuando evaluamos
Estándares poco claros
•
Escala de evaluación demasiado abierta a interpretaciones
Efecto de halo
•
Una característica influye en la manera en cómo se en otros aspectos.
Tendencia central
Tendencia central
•
Tendencia a asignar valores promedios y a evitar valores altos o bajos de la
escala de medición
Lenidad o rigidez
Tendencia
de un supervisor de calificar consistentemente con valores muy altos (lenidad) o muy bajos (rigidez)






